Genezareth:
Al llegar a mi nueva
casa muy linda por cierto, bueno no es mía, mi papa la compro para Karelss y
para mi, tenía un solo piso, por fuera era un celeste creo que fue para
recordarnos al mar, los cuartos eran muy hermosos, todo en la casa era hermoso,
en la parte trasera había una piscina muy grande, mi papa sí que sabe como
nosotras somos y en una mesa nos dejos dinero para las dos con una nota que
decía que cada semana nos dará una “cierta”
cantidad de dinero para comprarnos cosas, la comida no era problema ya que
el refrigerador estaba que explotaba.
-Y dime Gene, ¿Quién
era ese chico con quien estabas hace unas horas?-me pregunto Karelss con
curiosidad y yo me sonroje al recordar su hermosa mirada y ojos verdes como dos
esmeraldas enterradas en el cofre mas ocultado del océano-
-Bueno el es Harry, se
estaba ahogando y quise...Salvarlo estaba muy pálido pareciera que se estuviera
muriendo por suerte lo salve, me gustaría volver a verlo.
-‘’mmm…’’-musito Kar-bueno
yo iré a esa hermosa piscina ¿tú qué vas a hacer?
-Iré a pasear por la
urbanización, me gustaría conocer más personas-dije algo distraída mientras
miraba las decoraciones-
-Ok como quieras ya
sabes no te metas en problemas-dijo divertida-
-Oye yo soy la mayor,
yo soy la que debe decir eso.
-Si…no lo creo-reímos
ambas-
Salí de la casa y
camine por las hermosas calles de “Bosque de la laguna” así se llama la
urbanización donde vivimos, habían muchas casa hermosas, seguí caminando y
caminando hasta que me encontré con una laguna muy grande en lo último de la
urbanización y estaba muy limpia y tenía un lindo ambiente muchas plantas y
flores gire mi cabeza hacia los lados para asegurarme de que no hubiera más
nadie por ahí y acerté, todo estaba solo y quise meterme al agua un rato,
escondí mi ropa por los arbustos y me metí cuidadosamente al agua tibia
mientras sentía muchos peces recorriendo mi aleta.
-Ah-Suspire, había
olvidado la libertad que sentía al nadar era tan, relajante, de repente mi
concha de mar empezó a sonar, sonaba así como una ola gigante y conteste-Hola
mama.
-Hola hija ¿Cómo va
todo por allá?-dijo mi mama-
-Pues muy bien,
descubrimos que somos ¡humanas-sirenas!-dije emocionada- ya se usar las
piernas-
-¡En serio!
Oh-suspiro- oh Dios mío
-¿Pasa algo?-dije
preocupada-
-No nada, ten mucho
cuidado hija, que no descubran tu aleta ¿sí? Algo malo podría pasar-me
advirtió-
-Claro mama tendré
cuidado tranquila-dije algo más calmada-
-Ok hija una cosa más.
-Si dime.
-Cuida de Karelss ella
es mas traviesa que tu por favor cuídate, cuídense ambas ¿ok?
-Claro mama, adiós.
-Adiós, cuídate-colgó-
Puse mi concha junto a
la ropa y seguí nadando libremente pero ¿Qué quiso decir Nazaret con eso? ¿Algo
malo? Qué cosa mala podría pasarnos, no le tome mucha importancia y seguí
nadando y vi a dos chicas acercarse y me escondí en todo el fondo de la laguna
pero el agua era casi cristalina que yo podía verlas, pero no sé si ellas a mí.
-Estás loca Mell ¡no
vamos a nadar hay!-dijo una de las chicas-
-Oh vamos será
divertido Styles vamos a nadar-dijo la otra chica-
-No Mell, regresemos a
casa podría haber un animal hay.
-¿Cómo cual Arielis?
-Un cocodrilo tal vez-dijo
la otra chica algo insegura.
-la otra chica soltó
una carcajada, con que porfiada la niña eh, vamos a ver quien se asusta, moví
mi aleta-¡Que fue eso!
-¡Te lo dije,
vámonos!-le jalo el brazo a la otra chica-
-Arielis no seas mala
anda vamos a ver-
Ok me van a sacar el
agua de la cabeza estas dos, hice una pequeña ola y deje ver mi mano.
-¡Viste eso!-dijo
Mell-
-¿Qué cosa?-contesto
Arielis-
-Asome mi cabeza-Eso
-Mell Si tanto lo
quieres ver, anda a verlo-una chica tiro a la otra-
Oh esto sí es malo ¿y
si me ve? No fue buena idea meterme en la laguna, pero también es divertido
hice sonidos de canto para que la chica Mell creo, se asustara y me acerque a
ella y toque su mano y la pobre asustada salió nadando lo más rápido que pude
ver y salió.
-¡Arielis!-dijo
gritando-
-¿Qué paso?
-Te...Te-tartamudeo-
te juro que vi a una SIRENA ahí abajo.
-¿Cómo crees?-
Asome mi cabeza y deje
verme.
-Es, una... ¡SIRENA!-ambas
gritaron pero una le tapo la boca a la otra-
-Shh tranquilízate Mell...
¿eres una sirena?
-¡Que inteligente
eres! Le vas a preguntar lo obvio-dijo Mell-
-Sí, si soy una
sirena-volvieron a gritar-¡ay ya cállense parecen un delfín dando a luz!
-Pero, eres una
sirena.-dijo Arielis-
-Sí, mitad mujer,
mitad pez, si creo que soy una sirena-
-Pero es imposible,
las sirenas no existen.-dijo Mell toda asustada-
-¿¡Que no la estás
viendo Mell!?-grito Arielis-
-Para que dejen los
gritos e inseguridades-mostré mi cuerpo completo-
-Es increíble… ¿Cómo
te llamas?-pregunto Arielis muy interesada por lo que acababa de ver-
-Genezareth-dije-
-Yo soy Arielis y ella
es Mell.
-Un gusto, si me
permiten, voy a cambiarme.-ambas se vieron-
-¿Qué?-dijeron al
unisonó-
-Salí del agua y mis
piernas volvieron y me cambie lo más rápido que pude-como pueden ver, también
soy humana.
-¡Wow! Esto es
increíble, ¡los humanos deben saberlo!-dijo Mell-
-¿Qué? No se atrevan a
hacer eso, si los humanos nos descubren, invadirán nuestro lugar, nos mataran,
dejaremos de existir, ¿podrían guardar el secreto por favor?
-Sí, yo si lo guardare
y me asegurare de que ella también-dijo Arielis-
Arielis era una chica
de pelo corto como hasta los hombros y castaño claro, los ojos marrones, Mell
tenía el cabello marrón claro con mechas amarillas naturales, casi rubia, y
tenía los ojos azules con una mezcla de verde, ambas parecían unas chicas
agradables.
-Ven con nosotras, te
mostraremos el resto de la urbanización.
-Claro, me parece que
ya tengo otras amiga nuevas, me hice amiga de una esta mañana, Luciana Vega
vive cerca de aquí.
-Ah Luciana, ella es
una amiga de nosotras desde jardín de niños-dijo Mell-
-Me alegro de eso, yo
recién me acabo de mudar hoy con mi hermana menor Karelss.
-Deberíamos un día salir
las cinco ya sabes, tu, Karelss, Mell, Luciana y yo.
-Si sería
estupendo-dije-
-Tenemos una nueva
amiga-dijo Mell con una sonrisa-
-¿Qué tal si luego de
que me muestren todo las invito a mi casa?
-Claro-dijeron las
dos-
La urbanización era
muy hermosa tenía un parque de juegos de niños, la laguna, un bosque pequeño,
casas de ensueño, todo era muy bello.
Terminamos el recorrido
y fuimos a mi casa y no había rastro de Karelss.
-¡Karelss!-dije
gritando-
-Ya voy-dijo bajando
las escaleras-veo que hiciste amigas, hola soy Karelss-
-Un gusto yo soy Mell
y ella es Arielis, Genezareth nos hablo de ti-dijo Mell con una sonrisa-
-¿Quieren agua? O algo
más-dije yo-
-No gracias yo estoy
bien-dijo Arielis-
-Yo quisiera agua-dijo
Mell y yo se la di-y dime Karelss, ¿tú también eres una sirena?-los ojos de Kar
se abrieron como platos y querían como salir y me jalo la oreja hasta la puerta
del patio trasero-
-¡LES DIJISTE!-dijo
gritando bajo-
-Perdón ellas me
vieron en la laguna no me quedo de otra, pero confió en ellas se que no les
dirán nada a nadie-
-Lo primero que te
dije fue que no te metieras en más problemas Gene-
-¿Pasa algo?-dijo Mell
acercándose a nosotras-
-No no pasa nada, si
soy sirena igual que Gene.
-Oh bueno que tal
si-sonó una música del bolsillo del jean de Arielis me imagino que era su
teléfono y contesto-
-Hola, un momento
chicas-se alejo de nosotras hacia la sala de estar-Bueno mi ‘’sobre protector” hermano está preocupado
por mi y le dije donde estamos tal vez lo convenza de quedarse un rato.
-Oh bueno, mientras más
es mejor así socializamos más con las personas verdad Gene-dijo Kar y asentí-
Hablamos un rato
mientras reíamos era agradable y sonó el timbre y abrí la puerta y no pude
creer a quien vi.
-Hola-dije
sorprendida-Harry, como estas que sorpresa.
-Hola Genezareth, si
soy el hermano de Arielis.
-Que paso Styles ¿ya
conocías a mi amiga?-dijo Arielis acercándose a nosotros.
-Sí, fue algo de
momento, menos mal que ella apareció, ella salvo mi vida-me sonroje-verdad mi
salvadora.
-si-me sonroje aun
mas-bueno pasa, siéntate, estás en tu casa.
-Oh valla gracias-dijo
Harry entrando a la casa-
-Hola soy Karelss la
hermana de Genezareth-dijo Kar extendiendo su mano hacia Harry y ambos
estrecharon su mano-
-Hola Mell-dijo Harry-
-Hola Harold-contesto Mell-
-No me digas Harold,
no me llamo así, entiende soy Harry.
-Lo que
digas...Harold-se hecho una risita-
-Ari (diminutivo de
Arielis) acuérdate mañana tienes que ir a clases tenemos que irnos temprano.
-Lo que digas “Papá”-rieron Mell y Ari.
-Valla, les encanta
fastidiarte-dije yo riéndome por lo que dijo Ari.
-Deberías ver cómo me
fastidia su otra amiga Luciana.
-Yo soy amiga de ella,
tal vez me contagien y yo te empiece a fastidiar.-dijo yo en forma divertida-
-Eso no me molestaría
de la persona que me salvo la vida.
-No salve tu vida.
-Sí, hiciste eso y
más, no me imagino lo que hubiera pasado si no me hubieses visto.-dijo viéndome
fijamente a los ojos Dios este chico me está torturando-
-Oye Gene él es el que
me contaste.-dijo Karelss pero la interrumpí-
-Cállate,
cállate-Harry se rio-
-¿le hablaste de
mi?-dijo Harry aun riendo-
-Un poco, solo le
conté lo que paso esta tarde, nada del otro mundo-dije yo-
-Oh bueno, que bien
Hablamos de miles de
cosas hasta que todos se tuvieron que ir quedando solo Karelss y yo en esa
linda casa.
-¿Es él?-dijo Kar-
-Si Karelss es el
¿feliz?-dije yo más o menos harta de la pregunta-
-Sí, bueno tu amigas
me cayeron bien, son agradables.
-Si verdad…son súper agradables y divertidas.
-¿Tú crees que nos pueda pasar lo que le paso a mama?-pregunto Kar algo
preocupada-
-¿De qué?-fruncí el seño-
-Que nos enamoremos de un chico humano y que nos alejen de él solo por
la estúpida ley, yo no podría vivir con eso ¿tu si?
-Que me separen del chico que amo, bueno eso es fuerte, no creo poder
pasar mi vida con ese sufrimiento-
-¿Sabes porque yo no quería seguir humana?
-No, dime
-Yo no quiero enamorarme de un chico humano para luego tener que irnos y
nunca volverlo a ver, vez ese es mi miedo, no quiero que me pase eso, ni a ti
tampoco.
-Ahora entiendo, tienes razón, pero eso no pasara, o eso creo.
-¿Y si llega a pasar?-volvió a preguntar mi hermana-
-Si llegara a pasar solo pasara y nosotras veremos cómo superarlos
¿estamos juntas es esto de acuerdo?-asintió-juntas para todo y en todo.
-Siempre.

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